Es habitual escuchar que "la economía creció" como si eso equivaliera automáticamente a una mejora en la vida de las personas. Sin embargo, crecimiento y desarrollo son conceptos distintos, y la confusión entre ambos es una de las más comunes en el debate económico público.
Qué es el crecimiento económico
El crecimiento económico se refiere estrictamente al aumento del PIB de un país en un período determinado. Es una medida cuantitativa: cuánto más se produjo este año respecto al anterior.
Qué es el desarrollo económico
El desarrollo, en cambio, es un concepto cualitativo y multidimensional. Incluye variables como la esperanza de vida, el acceso a educación, la reducción de la pobreza, la distribución del ingreso y la calidad de las instituciones. Un país puede crecer en términos de PIB sin que ese crecimiento se traduzca en mejoras equivalentes en estas dimensiones.
Un ejemplo histórico
Durante distintos períodos del siglo XX, varias economías registraron tasas de crecimiento del PIB elevadas de manera simultánea a un fuerte aumento de la desigualdad interna, lo que llevó a historiadores económicos a acuñar la distinción entre "crecer" y "desarrollarse" como procesos que no siempre van de la mano.
Por qué importa la diferencia
Distinguir ambos conceptos ayuda a leer con más criterio las noticias económicas: una cifra positiva de crecimiento no garantiza, por sí sola, una mejora generalizada en las condiciones de vida de la población.
Fuentes consultadas
- Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) — Informes sobre Desarrollo Humano.
- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) — Publicaciones sobre bienestar y crecimiento inclusivo.
- Banco Mundial — Notas conceptuales sobre crecimiento y reducción de la pobreza.